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Existen recomendaciones importantes que, aplicadas, reducen las probabilidades del SMSL cerca del 50%:
• Pon al bebé a dormir boca arriba. Esta postura se ha revelado como la más apropiada para prevenir el riesgo de parada de la función cardiorrespiratoria.
La postura lateral también está permitida, pero no resulta tan preventiva como el decúbito supino. Tal vez te preocupe que el bebé pueda ahogarse con una posible regurgitación estando boca arriba.
Conviene que sepas que los expertos aseguran que el hecho de ponerle a dormir de lado tampoco evita el riesgo de aspiración, que, por otro lado, es un riesgo mínimo.
• Acuéstale sobre una superficie rígida o, en cualquier caso, en una semirrígida. En ningún caso, debes acostarlo sobre un colchón blando.
• No fumes ni permitas que fumen en el entorno del bebé. Esta medida es fundamental y no únicamente para prevenir el SMSL, sino para todas las enfermedades respiratorias en general.
• No le abrigues en exceso. La temperatura ideal debe situarse alrededor de los 20 grados. No es nada conveniente que el bebé pase calor. En este sentido, tampoco es recomendable que duerma en la cama de papá y mamá, ya que la temperatura sería excesiva.
• Siempre que puedas, recurre a la lactancia materna. Se ha comprobado estadísticamente que, entre todos los beneficios de la leche materna, también está el de reducir el riesgo de la muerte súbita.
Síndrome de muerte súbita: las recomendaciones de los especialistas
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